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El AI Liability Act se retiró — esto es lo que se aplica ahora

Si llevas tiempo esperando a que se apruebe el AI Liability Act para saber cómo se reparten las responsabilidades por daños causados por IA, tengo una noticia: se retiró hace casi un año, y nadie ha propuesto nada que lo sustituya. Esto es lo que llena el hueco de verdad.

Qué era el AI Liability Act

La Comisión Europea presentó la propuesta de Directiva de Responsabilidad de IA (AI Liability Directive, AILD) el 28 de septiembre de 2022, como pieza complementaria del AI Act. Su objetivo era adaptar las reglas de responsabilidad civil extracontractual a los daños causados por sistemas de IA, facilitando a las víctimas probar el nexo causal — algo especialmente difícil con sistemas que funcionan como cajas negras. El Parlamento Europeo llegó a aprobarla en marzo de 2024.

Por qué se retiró

El 11 de febrero de 2025 la Comisión anunció en su Programa de Trabajo 2025 que retiraba la propuesta, citando la falta de acuerdo previsible entre las instituciones sobre el texto final. La retirada oficial se publicó en el Diario Oficial el 6 de octubre de 2025. El eurodiputado Axel Voss, ponente del expediente, calificó la decisión de ceder ante la presión de la gran tecnológica. La Comisión dijo que evaluaría si presentar una propuesta revisada u otro enfoque — a mediados de 2026, no ha anunciado nada.

Esto deja un hueco real: el AI Act define qué es un sistema de alto riesgo y qué documentación exige, pero no dice qué pasa cuando ese sistema causa un daño y alguien reclama una indemnización.

Qué llena el hueco ahora — tres piezas

1. La legislación nacional de responsabilidad civil

Nunca desapareció. Cada Estado miembro sigue aplicando sus propias reglas de responsabilidad extracontractual — en España, los arts. 1902 y siguientes del Código Civil, generalmente basados en culpa. El problema que la AILD pretendía resolver —la dificultad de probar la culpa en sistemas opacos— sigue sin resolverse a nivel europeo, así que el resultado varía según el país.

2. La Directiva de Responsabilidad por Productos revisada (2024/2853)

Esta sí se aprobó, y es la pieza que de verdad ha cambiado el terreno de juego. La Directiva (UE) 2024/2853, publicada el 18 de noviembre de 2024 y en vigor desde el 8 de diciembre de 2024, moderniza el régimen de responsabilidad objetiva (sin culpa) por productos defectuosos que llevaba sin actualizarse desde 1985 — y por primera vez incluye expresamente el software y los sistemas de IA como "productos".

Tres cosas la hacen especialmente relevante para quien despliega IA:

  • Responsabilidad de componentes: si tu sistema de IA se integra en el producto de otra empresa (un modelo dentro de un dispositivo médico, un chatbot dentro de una plataforma de terceros), puedes responder solidariamente con el fabricante final.
  • Obligación de divulgar documentación técnica: si un tribunal nacional considera que el demandante ha mostrado de forma plausible que el daño lo causó un producto defectuoso, puede ordenar al fabricante que revele la documentación técnica relevante. Aquí es exactamente donde entra la documentación que ya exige el AI Act.
  • Presunciones que favorecen al reclamante: en ciertos casos, la ley presume que el producto era defectuoso o que causó el daño, invirtiendo parte de la carga de la prueba.

Los Estados miembros deben transponerla a su legislación nacional antes del 9 de diciembre de 2026, y se aplicará a productos puestos en el mercado después de esa fecha.

3. El AI Act como fuente de prueba

Aunque el AI Act no regula la responsabilidad civil directamente, su documentación se convierte en la prueba que se usa en los litigios. La clasificación de riesgo, la documentación técnica del Anexo IV, los registros de uso y supervisión humana — todo eso es exactamente el tipo de "documentación técnica relevante" que un tribunal puede exigir bajo la nueva Directiva de Responsabilidad por Productos. Los tribunales nacionales ya están citando las definiciones y clasificaciones del AI Act al valorar casos de responsabilidad por IA, aunque la AILD nunca llegara a existir.

Qué significa esto en la práctica

La conclusión práctica es sencilla, aunque incómoda: la documentación que ya te exige el AI Act no es solo para cumplir el AI Act — es, de facto, tu expediente de defensa si algún día te reclaman por un daño causado por un sistema de IA. Cuanto más completa y verificable sea esa documentación (inventario de sistemas, clasificación de riesgo, documentación técnica del Anexo IV, registros de supervisión humana), mejor posición tendrás si un tribunal ordena divulgarla — porque la alternativa, no tenerla, juega directamente a favor de las presunciones que la nueva Directiva otorga al reclamante.

Fuentes

Programa de Trabajo de la Comisión Europea 2025 (11 de febrero de 2025); retirada oficial publicada en el Diario Oficial de la UE (6 de octubre de 2025); Directiva (UE) 2024/2853 sobre responsabilidad por productos defectuosos, Diario Oficial de la UE (18 de noviembre de 2024).

Tu documentación del AI Act, ahora con un motivo más para tenerla al día

La documentación técnica del Anexo IV y la clasificación de riesgo no son solo para el auditor del AI Act — son tu expediente de defensa ante una reclamación de responsabilidad por producto.

Ver Documentación Técnica Anexo IV → Ver Checklist de Clasificación de Riesgo →